Imagen referencial de las operaciones militares de Estados Unidos contra Irán. Foto: U.S. Navy / U.S. Central Command. Dominio público.
Washington/Teherán. Estados Unidos completó su decimotercera noche consecutiva de ataques contra Irán, en una nueva escalada militar que amplía el riesgo de una confrontación regional y amenaza dos de las rutas marítimas más importantes para el suministro mundial de petróleo.
El Comando Central estadounidense informó que la última ofensiva alcanzó instalaciones militares y puntos estratégicos iraníes. Entre las zonas atacadas constan Bandar Abbas y la isla de Qeshm, ubicadas cerca del estrecho de Ormuz, por donde circula una parte significativa del petróleo que se comercializa internacionalmente.
La operación estadounidense ocurrió después de que los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, aseguraran haber atacado los tanqueros saudíes Encelia y Layla en el mar Rojo. Este hecho abre un nuevo frente en la guerra y aumenta la presión sobre el estrecho de Bab el-Mandeb, otra vía esencial para el comercio entre Asia, Europa y África.
Trump promete una respuesta más severa
El presidente estadounidense, Donald Trump, responsabilizó directamente a Irán por las operaciones de los hutíes y advirtió que su Gobierno prepara una respuesta militar más contundente.
Washington considera que Teherán proporciona armamento, tecnología y apoyo logístico a la organización yemení. Irán rechaza que controle directamente sus operaciones, aunque mantiene una estrecha relación política y militar con el grupo.
Trump también planteó utilizar activos iraníes congelados en el extranjero para cubrir los daños ocasionados a embarcaciones e infraestructura afectadas por los ataques.
Mientras tanto, Irán respondió con nuevas acciones contra instalaciones y objetivos relacionados con Estados Unidos en países del Golfo. Las hostilidades han alcanzado zonas cercanas a Jordania y Kuwait, incrementando la preocupación de los gobiernos de la región.
Petróleo supera los USD 100
La expansión de los enfrentamientos provocó que el precio internacional del petróleo supere los USD 100 por barril. Varias compañías navieras comenzaron a modificar sus rutas para evitar las zonas de mayor peligro, lo que puede encarecer el transporte, los seguros y el precio final de combustibles y productos importados.
El impacto ya no se limita a Oriente Medio. Un conflicto prolongado podría alimentar la inflación mundial, reducir el crecimiento económico y afectar especialmente a los países dependientes de la importación de combustibles.
El economista jefe del Banco Mundial, Indermit Gill, advirtió que, en el peor escenario, la guerra podría reducir el crecimiento global de 2026 hasta el 1,3 % y llevar la inflación mundial al 4,5 %.
Crece el rechazo dentro de Estados Unidos
La continuidad de las operaciones también genera divisiones políticas en Washington. La Cámara de Representantes aprobó, con 214 votos a favor y 208 en contra, una resolución para exigir autorización del Congreso antes de mantener nuevas acciones militares contra Irán.
Aunque la medida tiene pocas posibilidades de detener inmediatamente la ofensiva, evidencia la creciente preocupación por la duración de la guerra, su costo económico y la falta de una estrategia clara para terminarla.
La ONU alerta que la situación está fuera de control
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió ante el Consejo de Seguridad que la crisis en Oriente Medio “se está saliendo de control” y reiteró que no existe una solución militar.
La ONU pidió reducir inmediatamente las hostilidades, proteger la navegación internacional y retomar negociaciones que permitan alcanzar una salida diplomática.
Sin embargo, después de 13 noches consecutivas de bombardeos, las posibilidades de una tregua parecen cada vez más lejanas. La confrontación ya no representa únicamente una disputa entre Washington y Teherán: amenaza con comprometer la estabilidad de Oriente Medio, el abastecimiento energético y la economía mundial.
Imagen referencial. Foto: U.S. Navy / U.S. Central Command. Dominio público.