Keiko Fujimori irrumpe como favorita inesperada en la carrera presidencial en Perú, en un escenario electoral marcado por la fragmentación política y la falta de un candidato dominante a pocos días de los comicios.
La líder de Fuerza Popular, Keiko Fujimori aparece encabezando las encuestas en un proceso con más de 30 aspirantes, donde ningún candidato logra superar ampliamente al resto, lo que anticipa una segunda vuelta.
Su posicionamiento ha sorprendido a analistas debido al alto nivel de rechazo que históricamente ha enfrentado, vinculado tanto a su figura política como al legado de su padre, el expresidente Alberto Fujimori.
El contexto electoral en Perú está marcado por una fuerte crisis institucional, con varios cambios de gobierno en los últimos años y un electorado fragmentado, lo que ha permitido que candidaturas con bajos porcentajes puedan liderar momentáneamente las preferencias.
Entre sus principales rivales se encuentran el empresario Rafael López Aliaga y otros candidatos emergentes, en una contienda donde la dispersión del voto dificulta prever con claridad quiénes pasarán a la segunda vuelta.
Fujimori, que compite por cuarta vez por la presidencia, ha centrado su discurso en temas de seguridad, estabilidad económica y fortalecimiento institucional, buscando atraer a un electorado cansado de la inestabilidad política.
Sin embargo, su candidatura sigue generando división en el país, donde persiste un fuerte antifujimorismo que podría jugar un papel clave en una eventual segunda vuelta, como ya ha ocurrido en procesos electorales anteriores.
Analistas coinciden en que su liderazgo en las encuestas no garantiza la victoria, sino que refleja un escenario altamente volátil en el que el voto aún no está completamente definido y donde cualquier cambio de última hora puede alterar el resultado.







