Corea del Norte intensifica la tensión con un nuevo lanzamiento de misil balístico en menos de dos días, tras realizar su tercera prueba en ese periodo en una acción que genera preocupación en la región y frena los intentos de distensión en la península coreana.
El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur informó que el proyectil fue detectado en dirección al mar de Japón, en lo que constituye el segundo lanzamiento registrado en la misma jornada y el tercero en apenas 48 horas.
Según las autoridades surcoreanas, los misiles lanzados previamente recorrieron alrededor de 240 kilómetros, lo que apunta a pruebas de corto alcance, aunque sin detalles técnicos completos sobre el último proyectil detectado.
Por su parte, el gobierno de Japón, a través de su oficina del primer ministro, también confirmó el lanzamiento y activó mecanismos de monitoreo y alerta ante posibles riesgos para su territorio.
Estos ensayos se producen en un contexto de tensiones persistentes, donde Corea del Norte ha reiterado su postura de considerar a Corea del Sur como un “Estado enemigo”, lo que complica los avances hacia una mejora en las relaciones intercoreanas.
Además, las pruebas de misiles balísticos están prohibidas por resoluciones del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, aunque el régimen de Kim Jong-un ha continuado desarrollando su programa armamentístico en los últimos años.
La frecuencia de estos lanzamientos refleja una estrategia de presión frente a Estados Unidos y sus aliados, especialmente en momentos de ejercicios militares conjuntos en la región.
El incremento de estas pruebas también eleva la preocupación internacional por la estabilidad en Asia-Pacífico, una zona clave tanto en términos geopolíticos como económicos.







