El Gobierno ecuatoriano oficializó una nueva guía técnica para la disposición final de cloruro de calcio y bicarbonato de sodio incautados, sustancias que permanecían almacenadas bajo custodia estatal y que ahora podrán ser eliminadas en rellenos sanitarios autorizados del país.
La normativa fue emitida mediante el Acuerdo Interministerial MDI-MAE-2026-0001 entre el Ministerio del Interior y el Ministerio de Ambiente y Energía, y establece los procedimientos para gestionar estos materiales considerados como “desechos especiales no peligrosos”.
Según el documento oficial, el objetivo es permitir que estas sustancias, actualmente almacenadas en bodegas estatales relacionadas con control de sustancias catalogadas sujetas a fiscalización, puedan ser eliminadas de manera técnica y controlada en rellenos sanitarios municipales autorizados.
La medida involucra directamente al:
- Ministerio del Interior,
- Gobiernos Autónomos Descentralizados,
- Policía Nacional,
- empresas encargadas de manejo de residuos,
- y Autoridad Ambiental Nacional.
El Registro Oficial señala que el cloruro de calcio y el bicarbonato de sodio bajo custodia estatal no podrán ser aprovechados nuevamente y, por sus características fisicoquímicas, serán tratados como desechos especiales no peligrosos para su disposición final.
La guía surge luego de varios años de mesas técnicas, revisiones y observaciones entre entidades estatales, municipios y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), organismo internacional que participó en el proceso de elaboración y socialización del documento técnico.
De acuerdo con los informes técnicos incluidos en el Registro Oficial, el Gobierno buscaba resolver un problema operativo relacionado con el almacenamiento prolongado de estas sustancias en bodegas estatales.
El Ministerio del Ambiente incluso solicitó anteriormente la creación de un instructivo técnico específico para que los municipios supieran cómo realizar correctamente la disposición final de estos materiales en rellenos sanitarios.
El informe técnico aprobado por ambas carteras de Estado concluyó que la guía permitirá al Estado realizar una gestión “ágil” de estas sustancias y generar “ahorros significativos” al evitar pagos a terceros para la destrucción especializada de los materiales.
Además, la normativa establece que los municipios podrán recibir estos desechos conforme a la capacidad de sus rellenos sanitarios y bajo supervisión ambiental.
Aunque el documento aclara que las sustancias son consideradas “no peligrosas” bajo ciertas condiciones técnicas, el tema podría generar debate debido al uso de rellenos sanitarios municipales para disposición de materiales vinculados a procesos de control de sustancias sujetas a fiscalización.
La guía también establece que cualquier sustancia fuera de especificación, caducada o derivada de actividades productivas deberá seguir la normativa ambiental ordinaria vigente.






