El gobierno mexicano da marcha atrás al cierre adelantado de clases por el Mundial 2026, luego de que la propuesta generara fuertes críticas y protestas de padres de familia por el impacto en el calendario académico.
Las autoridades educativas de México decidieron cancelar la idea de adelantar el final del año escolar 2026 debido al impacto logístico que tendría la Copa Mundial de fútbol organizada conjuntamente por México, Estados Unidos y Canadá.
La propuesta había sido planteada inicialmente para facilitar temas de movilidad, seguridad y ocupación hotelera durante el torneo, especialmente en ciudades mexicanas que serán sede de partidos mundialistas.
Sin embargo, padres de familia, docentes y expertos en educación cuestionaron duramente la medida al considerar que reduciría días de clase y afectaría el aprendizaje de millones de estudiantes. Las críticas crecieron rápidamente en redes sociales y distintos colectivos argumentaron que la prioridad debía ser garantizar la continuidad educativa y no adaptar el calendario escolar a un evento deportivo.
La Secretaría de Educación Pública confirmó finalmente que el ciclo académico se mantendrá en las fechas previstas originalmente y descartó cambios significativos por el Mundial. México será uno de los principales anfitriones del Mundial 2026 y albergará encuentros en ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Las autoridades mexicanas esperaban una enorme llegada de turistas y aficionados durante el torneo, lo que había llevado a analizar ajustes temporales en transporte, servicios públicos y actividades escolares.
Especialistas en educación señalaron que modificar el calendario por un evento deportivo podría sentar un precedente negativo, especialmente en un país que aún enfrenta rezagos académicos tras la pandemia.
Algunos sectores también criticaron que la propuesta reflejaba problemas de planificación para equilibrar la organización del Mundial con las necesidades cotidianas de la población.El Mundial de 2026 será el primero en la historia con 48 selecciones participantes y se espera que sea el torneo más grande organizado hasta ahora por la FIFA.
Analistas consideran que el debate evidencia cómo grandes eventos internacionales pueden generar tensiones entre intereses económicos, turísticos y sociales en los países anfitriones.
En este contexto, la decisión de mantener intacto el calendario escolar busca reducir la presión social y evitar que el Mundial termine convirtiéndose en una fuente adicional de controversia política y educativa en México.






