piero hincapie
La eliminación de la selección de Selección de Ecuador del Mundial 2026 sigue dejando reacciones entre jugadores e hinchas. Uno de los primeros en pronunciarse fue el defensor Piero Hincapié, quien publicó un emotivo mensaje dirigido a todos los ecuatorianos, asumiendo la responsabilidad por la dolorosa despedida del torneo.
Ecuador quedó fuera de la Copa del Mundo el pasado martes 30 de junio, tras caer frente a Selección de México en un encuentro que marcó el final de una participación muy por debajo de las expectativas. La Tricolor llegó al certamen con una de las generaciones más talentosas de su historia, pero no logró traducir ese potencial en resultados.
A través de su cuenta oficial de Instagram, donde reúne más de 2,1 millones de seguidores, Hincapié compartió un mensaje cargado de autocrítica y agradecimiento hacia la afición.
«Gracias por creer y acompañarnos hasta el final. Hoy nos toca pedirles disculpas, especialmente a cada hombre y mujer que se levanta de mañana a buscar el pan de cada día y que, aun así, se toma un momento para vernos representar a nuestro país con la ilusión de llevarles una alegría».
El zaguero también reconoció el dolor que deja la eliminación y expresó su confianza en que este difícil momento servirá como aprendizaje para el futuro.
«Hoy duele, pero este momento será parte de la historia que nos hará volver más fuertes. Lo siento, Ecuador».
La publicación recibió miles de reacciones de los aficionados. Mientras una gran parte expresó su respaldo al defensor con mensajes como «Te admiramos» y «En las buenas y en las malas», otros aprovecharon para preguntarle qué fue lo que le dijo a un futbolista mexicano durante el encuentro, en una acción en la que se cubrió la boca y que terminó derivando en su expulsión, una de las jugadas más comentadas del compromiso.
La eliminación de Ecuador ha generado un intenso debate sobre el rendimiento del equipo, el planteamiento táctico y el futuro del proceso de la selección. Entretanto, las palabras de Hincapié se convirtieron en uno de los gestos más destacados tras la derrota, al reconocer el sentimiento de frustración que comparten millones de ecuatorianos tras el adiós mundialista.