El fenómeno de El Niño 2026-2027 mantiene en alerta a Ecuador. El Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (Erfen) advirtió que la configuración térmica actual del océano Pacífico presenta similitudes con el catastrófico evento de 1997-1998 y con el episodio de 2023-2024, que finalmente tuvo un impacto limitado.
La comparación no significa que el país vaya a enfrentar necesariamente una emergencia de la misma magnitud. El organismo aclaró que se trata de una referencia basada en la evolución de las temperaturas del mar y que la intensidad real dependerá del acoplamiento entre el océano y la atmósfera.
Temperatura del mar registra anomalías históricas
El monitoreo realizado hasta inicios de agosto muestra un calentamiento inusual frente a las costas ecuatorianas. La temperatura superficial del mar se mantiene entre 26 y 28 grados centígrados, con anomalías de hasta cuatro grados por encima de los valores normales en varios sectores.
En la región Niño 3.4, utilizada como referencia internacional, la anomalía semanal alcanzó 2,3 grados. En la zona Niño 1+2, más cercana a Ecuador, llegó a 4,1 grados. Para el Erfen, estos datos evidencian que las condiciones asociadas con El Niño se mantienen y se fortalecen.
El nivel medio del mar también presenta aumentos cercanos a 30 centímetros en estaciones costeras. La coincidencia con aguajes, oleajes o temporales podría elevar el riesgo de inundaciones, desbordamientos y erosión en zonas bajas y expuestas del Litoral.
Noviembre y diciembre serán meses decisivos
Los especialistas prevén que el evento alcance su mayor desarrollo entre noviembre y diciembre, cuando Ecuador entra en la transición hacia la temporada lluviosa en la Costa.
Sin embargo, las primeras señales podrían aparecer antes si se consolida el acoplamiento entre el calentamiento del océano y las condiciones atmosféricas. Un aumento progresivo de la humedad y de la frecuencia de las lluvias entre finales de septiembre y octubre será clave para determinar el posible impacto.
Los científicos insisten en que cada fenómeno de El Niño se comporta de manera distinta. En 2023-2024 también se registraron temperaturas elevadas, pero el calentamiento perdió fuerza porque no se sostuvo la interacción con la atmósfera.
El recuerdo del desastre de 1997-1998
El evento de 1997-1998 es considerado uno de los peores desastres naturales de la historia moderna del Ecuador. Las lluvias se prolongaron durante nueve meses y afectaron extensas zonas de la Costa.
Reportes de organismos internacionales registraron 292 fallecidos, más de 29.000 evacuados y 15.264 viviendas afectadas. Las pérdidas económicas fueron calculadas en unos 2.882 millones de dólares, equivalentes al 14,6 % del producto interno bruto de 1997.
Más de 843.000 hectáreas de cultivos sufrieron daños, miles de agricultores perdieron sus fuentes de trabajo y el país tuvo que importar productos agrícolas de emergencia.
Preparación será clave para reducir el impacto
El escenario actual todavía está sujeto a cambios, pero el acelerado calentamiento del Pacífico obliga a reforzar la prevención. Municipios, prefecturas y entidades nacionales deberán revisar sistemas de drenaje, zonas vulnerables, albergues, vías y protocolos de respuesta.
Las autoridades también deberán mantener información actualizada para agricultores, comunidades costeras y familias que viven cerca de ríos o áreas con antecedentes de inundaciones.
El mensaje central de los especialistas es evitar tanto el alarmismo como la indiferencia. Ecuador aún no puede determinar si enfrentará un episodio severo, pero las señales oceánicas justifican una preparación anticipada antes de los meses de mayor riesgo.