El Gobierno de Ecuador anunció que incrementará hasta el 100 % los aranceles a productos importados desde Colombia a partir del 1 de mayo, en una decisión que intensifica la disputa comercial entre ambos países y suma un nuevo capítulo a las tensiones diplomáticas recientes.
La medida, confirmada por el Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones de Ecuador, duplica la tasa vigente del 50 % y hace parte de una política que Quito ha denominado “tasa de seguridad”. Según Noboa, el aumento responde a la falta de acciones “concretas y efectivas” por parte de Colombia para enfrentar los problemas de seguridad en la frontera común, especialmente relacionados con el narcotráfico y el crimen organizado.
El ajuste arancelario marca una nueva escalada en el conflicto comercial, que comenzó a inicios de 2026 con un gravamen del 30 %, posteriormente elevado al 50 % en marzo y ahora al 100 %. La decisión también se da en un contexto de deterioro de las relaciones diplomáticas, luego de cruces de declaraciones entre los gobiernos de Gustavo Petro y Daniel Noboa.
Desde Colombia, la medida ha generado rechazo. El presidente Petro, através de la red social X, calificó el incremento como una acción desproporcionada y advirtió que podría afectar acuerdos comerciales regionales, incluyendo la relación dentro de la Comunidad Andina. Además, el Gobierno colombiano ha señalado que sí ha adelantado acciones contra el crimen transnacional en la frontera, cuestionando los argumentos de Quito.
Periodismo Ecuador informa que el endurecimiento de los aranceles amenaza con impactar el comercio bilateral, que asciende a miles de millones de dólares anuales, y podría afectar a exportadores, empresarios y consumidores en ambos países. Analistas advierten que, de mantenerse la escalada, la disputa podría traducirse en mayores restricciones comerciales y afectar la integración económica en la región andina.







