La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez defendió en La Haya la reclamación histórica venezolana sobre el Esequibo durante una audiencia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en uno de los momentos más tensos de la larga disputa territorial con Guyana.
Rodríguez afirmó que Venezuela es la “única titular” legítima del territorio y aseguró que el país continuará defendiendo sus derechos históricos sobre la región, rica en petróleo, minerales y recursos naturales.
La audiencia se desarrolla en la sede de la Corte Internacional de Justicia, máximo tribunal de Naciones Unidas, donde Guyana busca validar el laudo arbitral de 1899 que estableció las fronteras actuales y otorgó el territorio a la entonces Guayana Británica.
Venezuela sostiene que ese arbitraje fue fraudulento y argumenta que el Acuerdo de Ginebra de 1966 anuló efectivamente aquel fallo, estableciendo que la controversia debía resolverse mediante negociaciones bilaterales.
El Esequibo abarca alrededor de 160.000 kilómetros cuadrados, equivalentes a cerca del 70% del territorio de Guyana. Además de su importancia estratégica, la región posee enormes reservas petroleras offshore descubiertas en los últimos años.
La disputa se intensificó especialmente desde 2023, cuando Venezuela celebró un referéndum para respaldar la incorporación del Esequibo como nuevo estado venezolano y posteriormente creó oficialmente el “Estado Guayana Esequiba”.
Guyana considera esas medidas una amenaza directa a su soberanía y ha reforzado su cooperación militar y diplomática con Estados Unidos y otros aliados occidentales.
Aunque Venezuela participa actualmente en las audiencias, mantiene oficialmente que no reconoce la jurisdicción de la CIJ para decidir sobre el caso. Caracas insiste en que la única vía válida es una negociación política directa con Guyana.
La presencia de Rodríguez en La Haya también tiene fuerte peso político interno. Se trata de uno de sus primeros viajes internacionales importantes desde que asumió el liderazgo interino de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos en enero de 2026.
Expertos consideran que el caso del Esequibo podría redefinir el equilibrio geopolítico en el norte de Sudamérica debido a la enorme importancia energética de la región y al creciente interés internacional en sus recursos petroleros.
La Corte Internacional de Justicia emitirá eventualmente un fallo vinculante, aunque analistas recuerdan que el tribunal no posee mecanismos directos para hacer cumplir sus decisiones sin respaldo político internacional.
En este contexto, la audiencia en La Haya representa uno de los capítulos más decisivos de una disputa territorial que enfrenta a Venezuela y Guyana desde hace más de un siglo y que hoy combina nacionalismo, recursos energéticos y tensión geopolítica regional.






