Imagen referencial de las operaciones militares de Estados Unidos contra Irán. Foto: U.S. Navy / U.S. Central Command. Dominio público.
Estados Unidos aseguró que tiene capacidad para mantener de manera indefinida el bloqueo naval contra los puertos de Irán, mientras aumentan las tensiones en el estrecho de Ormuz y se profundizan los temores por una reducción del suministro mundial de petróleo.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, explicó que la Marina puede rotar sus embarcaciones y tripulaciones para sostener la operación durante el tiempo que sea necesario. La medida forma parte de la estrategia del presidente Donald Trump para aumentar la presión económica sobre Teherán ante el estancamiento de las negociaciones para alcanzar un nuevo cese al fuego.
El bloqueo impide el ingreso y la salida de embarcaciones vinculadas con puertos iraníes. Washington sostiene que permitirá la navegación de barcos que se dirijan hacia otros países de la región.
Estados Unidos e Irán se disputan el control de Ormuz
Las declaraciones estadounidenses provocaron una inmediata respuesta de Irán. Hossein Taeb, comandante de la fuerza paramilitar Basij, aseguró que el estrecho de Ormuz permanece bajo control y administración iraní.
La afirmación contradice directamente a Trump, quien manifestó que Estados Unidos mantiene un “control total” sobre esta estratégica ruta marítima.
Las Fuerzas Armadas iraníes señalaron que ninguna embarcación puede atravesar el estrecho sin la autorización de Teherán. Estados Unidos afirma que su presencia naval busca garantizar la libre navegación y evitar que Irán utilice el paso marítimo como instrumento de presión.
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el mar Arábigo y constituye una de las rutas energéticas más importantes del planeta. Antes de la actual crisis, por esta zona circulaba aproximadamente una cuarta parte del petróleo transportado por vía marítima a escala mundial.
Emiratos Árabes Unidos denuncia nuevos ataques
La tensión aumentó después de que Emiratos Árabes Unidos acusara a Irán de atacar dos embarcaciones relacionadas con la petrolera estatal ADNOC mientras atravesaban el estrecho.
No se reportaron personas heridas y la empresa aseguró que la situación fue controlada. El Ministerio de Relaciones Exteriores emiratí calificó los hechos como actos de piratería y advirtió que representan una amenaza para la seguridad energética mundial.
Irán no se ha pronunciado oficialmente sobre estas acusaciones. La Guardia Revolucionaria había advertido anteriormente que podría actuar contra embarcaciones vinculadas con países considerados adversarios.
El petróleo reacciona ante la amenaza
La posibilidad de que el bloqueo se mantenga indefinidamente volvió a generar preocupación en los mercados internacionales. El petróleo Brent se ubicó alrededor de los 87 dólares por barril, mientras que el crudo estadounidense West Texas Intermediate superó los 81 dólares.
Los analistas temen que una mayor interrupción del tráfico marítimo pueda provocar incrementos en los combustibles, elevar los costos del transporte y alimentar nuevamente la inflación internacional.
La oferta global de petróleo podría reducirse en aproximadamente 4,3 millones de barriles diarios durante 2026. A este escenario se suman los ataques contra infraestructura petrolera y embarcaciones en otros puntos de Medio Oriente.
Negociaciones sin resultados
Estados Unidos e Irán habían alcanzado previamente un acuerdo temporal, pero el entendimiento se debilitó después de nuevas acciones militares y acusaciones mutuas.
Teherán exige el levantamiento de las sanciones y la liberación de activos congelados antes de permitir una reapertura completa del estrecho. Washington busca conservar el bloqueo como mecanismo de presión hasta conseguir un acuerdo que limite la capacidad militar y nuclear iraní.
La prolongación del conflicto podría afectar no solo a Medio Oriente, sino también al precio de los combustibles, el transporte y el costo de vida en distintos países. Por esta razón, la disputa por el estrecho de Ormuz se mantiene como uno de los principales riesgos geopolíticos y económicos del momento.