La Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que el brote de hantavirus detectado en un crucero que se dirige hacia España no representa el inicio de una pandemia pese a la confirmación de varios contagios y fallecimientos vinculados al barco.
El brote fue identificado a bordo del crucero neerlandés MV Hondius, que navegaba desde Sudamérica hacia Europa y permanece bajo vigilancia sanitaria internacional tras reportarse casos graves entre pasajeros y tripulación.
La OMS confirmó al menos cinco casos positivos de hantavirus y mantiene otros sospechosos bajo observación mientras continúan las investigaciones epidemiológicas sobre el origen exacto de los contagios.
Además, se han registrado al menos tres fallecimientos relacionados con el brote incluyendo pasajeros que fueron evacuados previamente a hospitales en Sudáfrica.
Pese a la alarma generada, la OMS insistió en que el riesgo para la población general es “bajo” y subrayó que el hantavirus no tiene la capacidad de transmisión masiva observada en enfermedades como el COVID-19.
El virus detectado corresponde a la variante andina, una cepa poco común porque es la única forma de hantavirus en la que se ha documentado transmisión entre humanos. Sin embargo, expertos aclaran que ese contagio suele requerir contacto estrecho y prolongado.
El hantavirus normalmente se transmite por contacto con orina, saliva o excrementos de roedores infectados. Puede provocar fiebre, problemas respiratorios severos y síndrome cardiopulmonar, una complicación con alta tasa de mortalidad.
Las investigaciones apuntan a que el brote podría haberse originado antes del embarque del crucero en Ushuaia, Argentina, una zona cercana a regiones donde existen casos endémicos del virus en Sudamérica.
Ante la situación, España aceptó recibir la embarcación en Canarias bajo estrictos protocolos sanitarios coordinados con la OMS y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades. Los pasajeros serán evaluados individualmente y algunos podrían entrar en cuarentena preventiva.
Las autoridades sanitarias también activaron rastreos internacionales para localizar a pasajeros y tripulantes que abandonaron el barco durante escalas previas en distintos países.
Especialistas señalan que, aunque el caso ha despertado preocupación por tratarse de un brote en un espacio cerrado como un crucero, la baja transmisibilidad del virus hace improbable una expansión global similar a otras pandemias recientes.
En este contexto, la OMS mantiene la vigilancia epidemiológica sobre el MV Hondius, pero insiste en que el brote debe entenderse como un evento sanitario controlado y no como el inicio de una emergencia mundial.







