
Houston · 22 de agosto de 2025, 13:12 ECT — La Administración Trump endureció otra vuelta de tuerca a su política migratoria: el Departamento de Estado anunció que someterá a “revisión continua” los expedientes de más de 55 millones de titulares de visa y que pausa, con efecto inmediato, la emisión de visados de trabajo para conductores de camiones comerciales mientras se reevalúan los criterios de selección y verificación.
La “revisión continua” permite reexaminar en cualquier momento a quienes ya cuentan con una visa válida, tomando en cuenta registros policiales y migratorios, datos de inteligencia y biométricos; si se confirma una causal de inelegibilidad, la visa puede ser revocada y la persona expulsada. La medida se aplicará también a turistas con visas de entradas múltiples y a titulares que se encuentren fuera del país, explicó el Gobierno.
El secretario de Estado, Marco Rubio —confirmado por el Senado a inicios de año— sostuvo que el monitoreo se enfocará en excesos de permanencia, actividades delictivas, riesgos a la seguridad pública y apoyo a organizaciones terroristas. Expertos advierten que el programa contempla “revisiones proactivas” de redes sociales, lo que abriría la puerta a decisiones basadas en opiniones y posibles tensiones con la libertad de expresión. David J. Bier, del Instituto Cato, alertó que la aplicación uniforme sería difícil y podría terminar en criterios selectivos.
En paralelo, Rubio anunció la suspensión de nuevas visas laborales para choferes de camiones comerciales, sin distinción de nacionalidad, durante la auditoría de protocolos de evaluación (formación, pruebas para licencias y, especialmente, dominio del inglés). La decisión llega tras un accidente mortal en Florida que reavivó cuestionamientos sobre estándares y fiscalización.
Aunque el sector reporta un déficit cercano a 60.000 conductores, la Asociación Estadounidense de Camioneros respaldó la pausa, alegando la necesidad de controles más estrictos en certificación y cumplimiento de requisitos de ingreso al oficio. El Gobierno justifica ambas medidas en intereses de seguridad nacional y política exterior, y en la protección del empleo para camioneros estadounidenses.
Contexto: Los consulados ya tenían facultades para revocar visas por causales similares. La novedad es que el chequeo se vuelve sistemático y permanente, amplía el alcance a decenas de millones de casos y agrega vigilancia digital como insumo. Organizaciones civiles y expertos piden garantías de debido proceso y criterios transparentes en cualquier revisión que afecte derechos de no ciudadanos.