El incremento de las temperaturas y las alteraciones en los ciclos climáticos están generando nuevas preocupaciones para la salud de los animales de compañía. Especialistas veterinarios advierten que estos cambios favorecen la expansión de pulgas y garrapatas hacia zonas donde antes su presencia era limitada, aumentando el riesgo de enfermedades que afectan especialmente a perros y gatos.
De acuerdo con organismos internacionales de salud, el cambio climático está modificando la distribución geográfica de diversos ectoparásitos, lo que obliga a fortalecer las medidas de prevención y vigilancia para proteger el bienestar de las mascotas.
La médica veterinaria dermatóloga, la Dra. Verónica Pareja, explicó que las consultas relacionadas con enfermedades dermatológicas y afecciones transmitidas por ectoparásitos podrían incrementarse en los próximos años debido a estas nuevas condiciones ambientales.
“En animales sensibilizados, una sola picadura de pulga puede desencadenar una Dermatitis Alérgica por Pulgas, una enfermedad que provoca molestias importantes y afecta significativamente la calidad de vida de las mascotas”, señaló la especialista.
Uno de los principales desafíos, según Pareja, es que los gatos suelen ocultar los síntomas durante las primeras etapas de una infestación. Su comportamiento natural de acicalamiento y la tendencia a permanecer en espacios apartados dificultan la detección temprana por parte de los propietarios.
“Los gatos generalmente se acicalan o rascan en lugares aislados, como armarios o espacios oscuros. Muchas veces los tutores no detectan el problema de inmediato y las primeras señales son mechones de pelo en la casa, alopecia o costras en distintas partes del cuerpo”, explicó.
La especialista enfatizó que aún persiste la idea equivocada de que las pulgas y garrapatas representan únicamente una molestia pasajera. Sin embargo, estos parásitos pueden transmitir enfermedades y provocar complicaciones que comprometen la salud de los animales.
Ante este escenario, los veterinarios recomiendan realizar controles periódicos, mantener esquemas de desparasitación adecuados y prestar atención a señales como picazón persistente, pérdida de pelo, lesiones en la piel o cambios de comportamiento.
Actualización científica para enfrentar nuevos desafíos
Con el objetivo de fortalecer el conocimiento médico frente a esta problemática, la empresa biofarmacéutica Boehringer Ingelheim organizó una mesa redonda de actualización científica que reunió a especialistas en dermatología y salud felina.
Durante el encuentro se analizaron los efectos que las nuevas condiciones climáticas podrían tener sobre la incidencia de enfermedades relacionadas con ectoparásitos, así como las estrategias más efectivas para su prevención y manejo.
Ana María Muñoz, gerente de Salud Animal para Perú y Ecuador de la compañía, destacó la importancia de promover espacios de formación continua para los profesionales del sector.
“Impulsamos espacios de actualización científica y educación continua que permitan fortalecer la labor de los médicos veterinarios y promover una cultura de prevención que contribuya al bienestar y la calidad de vida de los animales de compañía”, manifestó.
Los especialistas coincidieron en que la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para evitar complicaciones asociadas a pulgas y garrapatas. Además, resaltaron que la combinación entre investigación científica, controles veterinarios regulares y una mayor atención por parte de los tutores resulta clave para garantizar una vida saludable a las mascotas en un contexto climático cada vez más cambiante.
Un riesgo creciente
La expansión de pulgas y garrapatas impulsada por el aumento de las temperaturas se suma a otros desafíos que enfrenta la salud animal a nivel global. Por ello, los expertos insisten en que la prevención ya no debe considerarse una medida ocasional, sino una práctica permanente para proteger a perros y gatos frente a enfermedades que pueden prevenirse con atención oportuna y seguimiento veterinario adecuado.








