En un pronunciamiento difundido por medios estatales venezolanos —cuya veracidad no ha podido ser contrastada de forma independiente— la vicepresidenta Delcy Rodríguez, una de las figuras centrales del régimen chavista, se refirió este sábado 3 de enero a los bombardeos atribuidos a Estados Unidos en territorio venezolano y a la captura de Nicolás Maduro.
Durante una transmisión obligatoria de radio y televisión, Rodríguez exigió la “inmediata liberación” de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, y denunció lo que calificó como una “acción militar sin precedentes” por parte del gobierno estadounidense. Las declaraciones forman parte del discurso oficial del régimen y deben ser analizadas con cautela, dado el historial de manipulación informativa del aparato comunicacional chavista.
El relato oficial del régimen
Según la versión difundida por la vicepresidenta, en la madrugada del 3 de enero Estados Unidos habría ejecutado una operación militar directa con el objetivo de provocar un “cambio de régimen” y apropiarse de los “recursos energéticos y naturales” de Venezuela.
“En esa operación militar fue capturado el presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores”, afirmó Rodríguez, asegurando que el gobierno ya había advertido sobre una supuesta agresión internacional basada en “falsos pretextos”.
Hasta el momento, estas afirmaciones no han sido confirmadas por fuentes independientes ni por organismos internacionales, y contrastan con la narrativa oficial de Washington, que sostiene que la operación estuvo dirigida contra una estructura criminal enquistada en el poder venezolano.
Consejo de Defensa de la Nación: el círculo duro del chavismo
Rodríguez anunció la convocatoria inmediata del Consejo de Defensa de la Nación, un órgano controlado por el núcleo más duro del chavismo y que, en la práctica, agrupa a los principales responsables políticos, judiciales y militares del régimen.
Según la transmisión estatal, participaron:
- Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional
- Caryslia Rodríguez, presidenta del Tribunal Supremo de Justicia
- Tarek William Saab, fiscal general y presidente del Poder Moral
- Vladimir Padrino López, ministro de Defensa
- Domingo Hernández Lárez, jefe del CEOFANB
- Diosdado Cabello, ministro de Interior, Justicia y Paz
- Freddy Ñañez, ministro de Comunicación
- Yvan Gil, canciller del régimen
Todos ellos son figuras estrechamente vinculadas al sostenimiento del poder chavista y, en varios casos, sancionadas internacionalmente por violaciones a los derechos humanos, corrupción o vínculos con economías ilícitas.
Rodríguez afirmó además que el Consejo contaría con “invitados especiales”, sin ofrecer detalles ni identidades, un recurso habitual del discurso oficial para proyectar una supuesta cohesión interna.
Llamado cívico-militar y despliegue en las calles
En su mensaje, la vicepresidenta aseguró que Maduro había dejado instrucciones previas ante un eventual ataque extranjero: activar un despliegue conjunto de civiles y Fuerza Armada Nacional Bolivariana en todo el territorio.
“Si algo le ocurriese al presidente Nicolás Maduro, pueblo a la calle activado, Fuerza Armada activa y desplegada”, señaló Rodríguez, afirmando que todos los organismos de seguridad del Estado se encuentran movilizados para “defender la soberanía”.
Este tipo de llamados, recurrentes en la narrativa del chavismo, buscan mostrar control territorial y respaldo popular, aunque en el pasado han servido también para justificar operativos represivos y el silenciamiento de protestas internas.
Un discurso bajo sospecha
La versión presentada por Delcy Rodríguez se enmarca en la estrategia histórica del chavismo de victimización frente a enemigos externos, especialmente Estados Unidos, y de cierre de filas alrededor del poder militar y policial.
Analistas advierten que, al provenir exclusivamente de medios estatales controlados por el régimen, la información debe ser tratada con reservas. No existe, hasta ahora, confirmación independiente de bombardeos masivos ni de una respuesta popular espontánea como la descrita por la vicepresidenta.
Mientras tanto, Venezuela entra en una nueva fase de incertidumbre, con el liderazgo central del chavismo golpeado por la captura de Maduro y con un grupo de dictadores aferrados al poder que buscan imponer su relato en medio de una crisis política sin precedentes.






