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Pese a los avances en conectividad y digitalización, Ecuador mantiene brechas en la adopción y el uso productivo de tecnologías que impactan en el empleo y la competitividad.
En la última década, Ecuador ha dado pasos significativos en la expansión de su infraestructura de telecomunicaciones y en la digitalización de diversos sectores económicos. Sin embargo, la conectividad por sí sola ya no es suficiente. El desafío estratégico se ha desplazado de las antenas y la fibra óptica hacia el capital humano: cerrar la brecha entre la tecnología disponible y las habilidades digitales necesarias para aprovecharla.
Según el informe “Superar las trampas del desarrollo de América Latina y el Caribe en la era digital”, elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), persiste un desfase entre el acceso básico y el uso productivo de las herramientas digitales.
El documento citado por Red Hat señala que Ecuador registra un 24% en habilidades básicas, frente a un promedio regional del 45%. En competencias intermedias, como el uso de herramientas en la nube y hojas de cálculo avanzadas, alcanza un 10%, frente al 39% regional. En habilidades avanzadas, como programación, desarrollo de software y ciberseguridad, llega al 6%, frente al 34% latinoamericano.
En capacidad de cómputo para inteligencia artificial del Índice Latinoamericano de IA (ILIA 2024), Ecuador obtiene 15,81 puntos, por debajo de la media regional de 21,43 y de países como Costa Rica (51,97) y Chile (45,52).
Según estimaciones de la CEPAL basadas en la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU), un 38% de la fuerza laboral con educación media y un 36% con educación superior en Ecuador se desempeñan en ocupaciones expuestas al impacto de la automatización y la inteligencia artificial generativa.
Formación para impulsar la competitividad
“Cerrar esta brecha no es un tema secundario; es una condición indispensable para la inclusión laboral y la competitividad empresarial”, explica Javier Cordero, VP y director general de Red Hat NOLA. Disciplinas como la IA, la nube híbrida, la automatización de procesos, la ciberseguridad y el desarrollo de software exigen actualización continua y experiencia práctica.
“Cuando los profesionales locales dominan estas herramientas empresariales, las organizaciones no solo ganan eficiencia operativa, sino que resguardan su soberanía digital y reducen la vulnerabilidad ante caídas de servicio o ciberataques, temas críticos abordados en espacios de discusión especializada sobre la región”, enfatiza Cordero.
Superar esta brecha requiere articulación entre la academia, el sector privado y las empresas tecnológicas. La propuesta incluye modernizar los currículos educativos e incorporar certificaciones internacionales, espacios de experimentación y programas de aprendizaje práctico conectados con las demandas de la industria.
El papel del código abierto
Las tecnologías de código abierto permiten a los profesionales comprender la arquitectura de las herramientas, innovar sobre ellas y reducir la dependencia de plataformas propietarias cerradas.
“En Red Hat creemos firmemente que la tecnología solo despliega su verdadero potencial cuando empodera a las personas. Por ello, actuamos como un habilitador estratégico del talento en Ecuador a través de programas como Red Hat Academy, facilitando a universidades e institutos del país el acceso a itinerarios formativos oficiales en Linux (RHEL), entornos de contenedores con Red Hat OpenShift, automatización con Ansible e IA híbrida”, explica Cordero.
El directivo agrega que, mediante la alianza con la educación formal y centros locales de capacitación, la compañía busca formar profesionales que permitan a las empresas adoptar prácticas tecnológicas de manera segura, escalable y eficiente.
Fortalecer las capacidades digitales de los profesionales ecuatorianos es una vía para elevar la productividad de las organizaciones e impulsar la empleabilidad.
Fuente: comunicado de Red Hat, octubre de 2026.