El Gobierno de Ecuador oficializó su retiro del Comité para el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino de las Naciones Unidas, una instancia creada en 1975 por la Asamblea General para promover la causa palestina en el sistema multilateral.
La decisión fue comunicada por la representación ecuatoriana ante la ONU y marca un nuevo giro en la política exterior del país bajo la administración del presidente Daniel Noboa y la canciller Gabriela Sommerfeld, quienes han reforzado la línea de acercamiento estratégico con Estados Unidos e Israel.
El canciller de Israel, Gideon Sa’ar, celebró públicamente la medida en la red social X, calificando la decisión como una muestra de “liderazgo moral” y asegurando que el comité representa un ejemplo del “sesgo estructural contra Israel” dentro del sistema de Naciones Unidas. Además, llamó a otros Estados a seguir el mismo camino.
A ese respaldo se sumó el congresista estadounidense Mario Díaz-Balart, quien destacó la decisión de Noboa y afirmó que Ecuador reafirma así “un liderazgo basado en principios”, al tiempo que fortalece la cooperación en defensa y seguridad entre Estados Unidos y Ecuador.
Saludo y respaldo la decisión del presidente @DanielNoboaOk de retirarse del comité antiisraelí, reafirmando el compromiso del Ecuador con un liderazgo basado en principios y fortaleciendo la cooperación en materia de defensa y seguridad entre Estados Unidos y el Ecuador. https://t.co/9vVfczSntV
— Mario Díaz-Balart (@MarioDB) February 26, 2026
El apoyo desde Washington no es menor. En los últimos meses, el Gobierno ecuatoriano ha profundizado su relación con EE.UU. en materia de seguridad, lucha contra el narcotráfico y cooperación militar, en medio de la crisis interna que enfrenta el país por la violencia del crimen organizado. La alineación en foros multilaterales forma parte de ese reacomodo geopolítico.
El comité del que Ecuador se retira tiene como mandato promover los derechos del pueblo palestino, incluyendo la autodeterminación y la creación de un Estado independiente. Sin embargo, ha sido criticado por Israel y por sectores políticos en Estados Unidos que lo consideran un espacio institucionalizado de presión contra el Estado israelí.
Hasta el momento, el Gobierno ecuatoriano ha sostenido que la salida del comité no implica un cambio en su respaldo a una solución pacífica de dos Estados, sino una postura frente a lo que considera un órgano con enfoque parcial.
Un giro diplomático
Históricamente, Ecuador mantuvo posiciones más cercanas al consenso latinoamericano en apoyo a resoluciones favorables a Palestina. Sin embargo, en votaciones recientes en la ONU el país ya había mostrado señales de distanciamiento, incluyendo abstenciones en resoluciones sensibles sobre el conflicto en Medio Oriente.
La decisión abre un nuevo capítulo en la política exterior ecuatoriana y podría tener repercusiones tanto en el ámbito regional como en su posicionamiento dentro del sistema multilateral.








