Un operativo interinstitucional permitió la clausura de un camal clandestino que funcionaba oculto dentro de una vivienda en el sector La Tola, parroquia de Calderón, al norte de Quito. Durante la intervención se encontraron cerca de 400 aves vivas y aproximadamente 120 libras de pollo faenado que no contaban con las condiciones sanitarias necesarias para su comercialización.
La acción fue ejecutada por la Agencia Metropolitana de Control (AMC), con el apoyo de la Empresa Pública Metropolitana de Rastro, la Unidad de Bienestar Animal (UBA), la Administración Zonal Calderón y la Policía Nacional.
Según informaron las autoridades, el establecimiento operaba de manera irregular en una zona residencial y había sido identificado tras un proceso de verificación en territorio que incluyó inspecciones previas y un sobrevuelo con dron para confirmar las actividades que se desarrollaban en el inmueble.
Durante la inspección, los funcionarios constataron que el faenamiento de aves se realizaba en condiciones insalubres, sin infraestructura adecuada y sin los permisos exigidos por la normativa municipal. Además, el producto encontrado fue retenido para su posterior destrucción debido al riesgo que representaba para la salud pública.
Gustavo Chiriboga, supervisor metropolitano de la AMC, señaló que este tipo de espacios no garantizan condiciones mínimas de higiene ni bienestar animal.
“Estos espacios no cumplían con las condiciones mínimas para garantizar un manejo adecuado de los productos ni el bienestar animal. Además, los vecinos del sector ya habían reportado molestias por los fuertes olores que generaba esta actividad”, indicó el funcionario.
Multas podrían superar los USD 12.000
De acuerdo con el Código Municipal, los responsables del establecimiento podrían enfrentar sanciones económicas que, sumadas, superarían los USD 12.000. Las infracciones estarían relacionadas con el faenamiento de animales destinados al consumo humano en instalaciones no autorizadas y la operación sin los permisos correspondientes.
Aumentan las clausuras de camales clandestinos
Las cifras municipales reflejan una mayor actividad de control sobre este tipo de establecimientos. Durante 2025, la AMC clausuró 15 camales clandestinos en el Distrito Metropolitano de Quito, un incremento aproximado del 67 % en comparación con las nueve clausuras registradas en 2024.
En lo que va de 2026, las autoridades ya han cerrado cuatro camales por incumplimientos relacionados principalmente con la falta de permisos, problemas de higiene y deficiencias sanitarias.
La AMC recordó que el faenamiento de animales destinados al consumo humano debe realizarse exclusivamente en instalaciones autorizadas, bajo controles sanitarios y de bienestar animal que garanticen la seguridad de los productos que llegan a los consumidores.
Riesgo para la salud pública
Las autoridades advirtieron que la comercialización de carne proveniente de camales clandestinos representa un riesgo para la salud pública, debido a la ausencia de controles veterinarios, procesos de inspección sanitaria y condiciones adecuadas de conservación. Estos factores pueden favorecer la proliferación de bacterias y enfermedades transmitidas por alimentos, poniendo en peligro a quienes consumen estos productos.
Por ello, el Municipio exhortó a la ciudadanía a adquirir carne y aves únicamente en establecimientos autorizados y a denunciar actividades sospechosas relacionadas con el faenamiento ilegal de animales.






