Quito, 27 de enero de 2026. En medio de tensiones diplomáticas con Colombia y una creciente guerra comercial entre ambos países, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, denunció que el narcotráfico que afecta a su país opera como una red transnacional. En un mensaje difundido en la red social X, Noboa aseguró que existen evidencias que demuestran que la organización liderada por José Adolfo Macías Villamar, alias Fito, cruzaba la frontera con Colombia para mantener el control de las redes criminales que operaban en Ecuador. El mandatario insistió en que la lucha del Estado ecuatoriano ha sido “incansable”.
Noboa recordó que su gobierno ha logrado capturar a figuras como Pipo, Viche y Fénix, delincuentes con identidad colombiana y nexos en ese país. Sobre Fito, hoy extraditado a Estados Unidos, explicó que “entraba y salía del país vecino desde donde controlaba las redes criminales que operaban en Ecuador”. Añadió que los delincuentes “buscaban replicar un negocio que ya les funcionó en esos países, pero con Ecuador se equivocaron”.
Tensiones diplomáticas con Colombia
Las afirmaciones de Noboa se producen en un momento de tensión bilateral. La semana previa, el presidente impuso una “tasa de seguridad” del 30 % a las importaciones procedentes de Colombia, argumentando falta de cooperación en la lucha contra el narcotráfico. Bogotá respondió con aranceles equivalentes y la suspensión de la venta de energía a Ecuador. Noboa calificó de “absurdo” continuar el diálogo fronterizo cuando no existe voluntad de cooperación y advirtió que los informes de inteligencia revelan que el abandono de la frontera ha permitido la expansión de grupos criminales.
El gobernante recalcó que sus declaraciones no constituyen un ataque a Colombia, sino un llamado a la cooperación regional: “No es un ataque a un país hermano. Cumplimos la promesa de devolver la paz. Muchos criminales del narcotráfico tienen pasaporte colombiano. Debemos enfrentar juntos al crimen organizado con firmeza”. Aun así, la tensión comercial se mantiene, y sectores empresariales han pedido diálogo para evitar mayores afectaciones económicas.
La historia de Fito: fuga, captura y extradición
José Adolfo Macías Villamar, de 45 años, es considerado el líder histórico de Los Choneros, una de las organizaciones criminales más violentas de Ecuador. Cumplía una condena de 34 años por narcotráfico, asesinato y otros delitos, pero el 11 de enero de 2024 se evadió de la cárcel Regional de Guayaquil, hecho que desató una ola de violencia en el país. Tras casi 18 meses de búsqueda, fue recapturado el 25 de junio de 2025 en un búnker subterráneo en Montecristi, Manabí, donde se escondía. El gobierno ecuatoriano anunció su captura cuando Noboa se encontraba en una gira oficial en China y ofrecía una recompensa de un millón de dólares por su paradero. Poco después del operativo, el líder de Los Choneros fue trasladado a la cárcel de máxima seguridad La Roca en Guayaquil.
Tras un proceso judicial expedito —facilitado por una reforma constitucional aprobada en abril de 2024 que permite extraditar a ciudadanos ecuatorianos—, la Corte Nacional de Justicia autorizó su extradición a Estados Unidos. El 20 de julio de 2025 fue entregado a agentes estadounidenses y trasladado a Nueva York. Fito fue extraditado para ser arraigado en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, donde enfrenta una acusación de siete cargos por conspiración para distribuir cocaína internacionalmente, distribución internacional de cocaína, uso de armas de fuego en relación con narcotráfico y contrabando de armas. La acusación sostiene que, entre 2020 y 2025, dirigió a Los Choneros y ordenó violentas acciones contra autoridades ecuatorianas, políticos, abogados y civiles. Si es hallado culpable, podría recibir una pena mínima de 20 años y hasta cadena perpetua.
Su paradero actual en EE. UU.
Tras su extradición, Fito hizo su primera aparición ante una jueza federal en Brooklyn y se declaró inocente de los cargos. Desde entonces, permanece detenido en el Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, un centro penitenciario federal administrado por la Oficina Federal de Prisiones de EE. UU. Un reportaje de Primicias señala que el MDC Brooklyn, con capacidad para cerca de 1 000 internos, alberga actualmente a más de 1 200 personas, entre ellas al líder de Los Choneros. Esta prisión ha sido criticada por sus condiciones y por denuncias de violencia y corrupción, pero las autoridades estadounidenses mantienen a Fito bajo estrictas medidas de seguridad mientras se resuelve su proceso judicial.
Implicaciones regionales
El caso de José Adolfo Macías revela la proyección regional del crimen organizado en Sudamérica. Las autoridades ecuatorianas aseguran que Los Choneros, en alianza con cárteles mexicanos como el de Sinaloa, controlaban rutas clave de cocaína que salían de Colombia, cruzaban Ecuador y se dirigían a Centroamérica y Estados Unidos. El uso de territorio colombiano para planificar y coordinar operaciones ha sido denunciado por Noboa como una prueba de la necesidad de cooperación internacional. Al mismo tiempo, el caso ha llevado a que Ecuador y Colombia revisen sus acuerdos de seguridad fronteriza y sus relaciones comerciales.
Para el gobierno ecuatoriano, la extradición de Fito y la captura de otros líderes criminales constituyen avances en la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, analistas señalan que desarticular redes transnacionales requerirá esfuerzos sostenidos y coordinación regional. Mientras tanto, Noboa se enfrenta al reto de equilibrar la seguridad interna con la estabilidad diplomática y comercial en la región.







