Dimite la alcaldesa de una ciudad en California tras reconocer que actuaba como agente secreta de China, en un caso que ha generado preocupación por la posible influencia política de Pekín dentro de Estados Unidos.
La funcionaria, identificada como Eileen Wang aceptó declararse culpable ante autoridades federales estadounidenses de actuar ilegalmente como agente extranjera no registrada del gobierno chino, un delito que podría llevarla a enfrentar hasta 10 años de prisión.
Wang era alcaldesa de Arcadia, una ciudad ubicada cerca de Los Ángeles y con una importante comunidad chinoestadounidense. Horas después de hacerse público el caso, presentó oficialmente su renuncia.
Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Wang trabajó entre 2020 y 2022 bajo instrucciones directas de funcionarios chinos para promover contenidos favorables al gobierno de Pekín a través de un portal llamado U.S. News Center.
Las autoridades estadounidenses sostienen que el sitio aparentaba ser un medio comunitario independiente dirigido a ciudadanos chinoestadounidenses, pero en realidad difundía mensajes alineados con los intereses políticos del gobierno chino.
La investigación reveló además que Wang recibía instrucciones específicas sobre qué contenidos publicar incluyendo artículos que negaban abusos contra los derechos humanos cometidos por China contra la minoría uigur en Xinjiang.
Los fiscales afirman que Wang trabajó junto a Yaoning “Mike” Sun, un hombre condenado previamente por actuar también como agente ilegal de China en Estados Unidos y que actualmente cumple una condena federal de cuatro años de prisión.
Según documentos judiciales, Wang y Sun mantenían comunicación con funcionarios chinos mediante plataformas cifradas y coordinaban la difusión de propaganda favorable a Pekín entre la comunidad asiática del sur de California.
El caso ha generado preocupación en Estados Unidos sobre posibles operaciones de influencia política extranjera a nivel local. Analistas consideran que China ha incrementado durante los últimos años sus intentos de expandir influencia en comunidades, universidades y espacios políticos estadounidenses.
El FBI y el Departamento de Justicia han intensificado investigaciones relacionadas con presunto espionaje, propaganda y operaciones de influencia vinculadas a China, especialmente en sectores tecnológicos, académicos y políticos.
Autoridades municipales de Arcadia aseguraron que las actividades ilegales atribuidas a Wang ocurrieron antes de asumir formalmente como alcaldesa y afirmaron que no existen evidencias de uso indebido de recursos públicos de la ciudad.
El escándalo ocurre además en un momento especialmente sensible para las relaciones entre Washington y Pekín, justo antes de la visita prevista de Donald Trump a China para reunirse con Xi Jinping.
El caso podría aumentar aún más la desconfianza política entre ambas potencias y reforzar el discurso estadounidense sobre la supuesta infiltración china en instituciones locales y comunitarias. La renuncia de Wang se ha convertido en uno de los casos más sensibles recientes relacionados con presuntas operaciones de influencia china dentro de Estados Unidos y vuelve a poner el foco sobre la creciente rivalidad política y estratégica entre Washington y Pekín.







