Gabriela Rivadeneira regresó al Ecuador el 13 de enero de 2026, tras permanecer seis años fuera del país, principalmente en México. Su retorno tiene un objetivo político definido: asumir la presidencia nacional de la Revolución Ciudadana, durante la convención del movimiento prevista para el 17 y 18 de enero en Manta.
La ex presidenta de la Asamblea Nacional dejó el país en 2020, en medio de procesos judiciales abiertos en su contra dentro del denominado caso Sobornos 2012-2016, en el que la Fiscalía investigó una presunta estructura de financiamiento ilegal de campañas del correísmo. Rivadeneira fue vinculada al proceso por el delito de asociación ilícita, aunque ella ha sostenido de forma reiterada que se trata de una “persecución política” y ha rechazado las acusaciones en su contra. En ese contexto, se trasladó a México, donde permaneció hasta su reciente regreso.
Desde territorio mexicano, Rivadeneira mantuvo una activa participación política e ideológica. Fue directora del Instituto para la Democracia Eloy Alfaro (IDEAL), un espacio de formación política regional ligado al correísmo y presidido por el expresidente Rafael Correa. En varias intervenciones públicas y publicaciones, defendió el proyecto político de la Revolución Ciudadana y cuestionó a los gobiernos ecuatorianos posteriores a Correa, a los que calificó como parte de un “giro conservador” en América Latina.
En el plano ideológico, Rivadeneira se ha identificado abiertamente con la izquierda latinoamericana y con el denominado “socialismo del siglo XXI”. A lo largo de su carrera ha expresado admiración y afinidad política con líderes como Hugo Chávez y Fidel Castro, a quienes ha citado como referentes de los procesos de transformación política en la región. En discursos y foros internacionales ha reivindicado el legado del chavismo y de la revolución cubana como modelos de resistencia frente a Estados Unidos y al capitalismo liberal, una postura que ha generado respaldo entre sectores del correísmo, pero también fuertes críticas desde la oposición.
Rivadeneira fue la única candidata inscrita para presidir la Revolución Ciudadana, luego de que otros nombres que circularon internamente no se consolidaran. De concretarse su designación, reemplazará a Luisa González al frente del movimiento, en un momento marcado por la necesidad de reordenar liderazgos y redefinir la estrategia política del correísmo tras sucesivas derrotas electorales.
Su regreso al país no ha estado exento de controversia. Mientras la militancia de la Revolución Ciudadana destaca su experiencia, su perfil internacional y su cercanía histórica con el liderazgo correísta, sectores críticos recuerdan los procesos judiciales pendientes y cuestionan su rol en la estructura política del movimiento. Con la convención de Manta como escenario, el retorno de Gabriela Rivadeneira reabre el debate sobre el pasado, el presente y el rumbo futuro del correísmo en la política ecuatoriana.






