
Una declaración del secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, volvió a encender el debate geopolítico en la región luego de que se viralizara un video en el que se presenta un nuevo concepto estratégico denominado “Gran América del Norte”, en el que Ecuador aparece como parte del perímetro de seguridad del hemisferio.
El anuncio, realizado a inicios de marzo durante un evento oficial en EE.UU., plantea una redefinición del mapa geopolítico tradicional. Según explicó el funcionario, esta visión responde a una estrategia impulsada por el presidente Donald Trump para reforzar la seguridad regional, especialmente en la lucha contra el narcotráfico y otras amenazas transnacionales.
En sus declaraciones, Hegseth detalló que este nuevo esquema abarca “desde Groenlandia hasta el Golfo de América, el Canal de Panamá y sus alrededores”, integrando a todos los países ubicados al norte de la línea ecuatorial dentro de una misma lógica de seguridad estratégica.
“Cada nación soberana y territorio al norte de la línea ecuatorial, desde Groenlandia hasta Ecuador, y desde Alaska hasta Guyana, no forma parte del llamado ‘Sur Global’, sino que es nuestro perímetro de seguridad inmediato”, afirmó el funcionario en el video que circula ampliamente en redes sociales.
El concepto de “Gran América del Norte” rompe con la clasificación tradicional que divide al mundo entre Norte Global y Sur Global, incorporando a países como Ecuador dentro de un esquema de interés directo para Washington. Esto implicaría, en términos prácticos, una mayor atención —y posiblemente mayor influencia— de Estados Unidos en asuntos de seguridad, defensa y cooperación regional.
Analistas internacionales señalan que este enfoque responde al creciente interés de EE.UU. por contener el avance del narcotráfico en rutas que atraviesan América Latina, así como por fortalecer su presencia en zonas estratégicas clave como el Pacífico y el corredor centroamericano.
En el caso ecuatoriano, la inclusión en este “perímetro de seguridad” llega en un momento especialmente sensible, marcado por el incremento de la violencia vinculada al crimen organizado y el narcotráfico, lo que podría abrir la puerta a nuevas formas de cooperación bilateral en materia de inteligencia, seguridad y control territorial.
Sin embargo, la propuesta también genera interrogantes. Algunos expertos advierten que este tipo de redefiniciones geopolíticas podrían implicar tensiones en términos de soberanía o una mayor dependencia de estrategias impulsadas desde Washington.
Por ahora, ni el gobierno ecuatoriano ni otras cancillerías de la región han emitido una postura oficial sobre esta iniciativa. Mientras tanto, el concepto de “Gran América del Norte” ya empezó a instalarse en la conversación pública, dejando claro que la geopolítica del continente está entrando en una nueva fase.







