El expresidente de Ecuador, Lenín Moreno, regresó este miércoles 6 de mayo de 2026 al país luego de permanecer cerca de cinco años en el exterior. Su retorno ocurre en medio del proceso judicial que enfrenta por presunto cohecho dentro del denominado caso Sinohydro, una de las investigaciones de corrupción más grandes vinculadas a contratos estatales con empresas chinas.
Moreno arribó al Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre, en Quito, procedente de Paraguay, acompañado de su esposa, Rocío González. A su llegada fue recibido por Xavier Torres, quien acudió a darle la bienvenida en la terminal aérea.
El regreso del exmandatario se produce pocos días antes de la audiencia de juzgamiento convocada por la Corte Nacional de Justicia para el próximo 11 de mayo, donde Moreno y otros procesados deberán responder por presuntos actos de corrupción relacionados con la adjudicación del proyecto hidroeléctrico Coca-Codo Sinclair a la empresa china Sinohydro.
Fiscalía investiga presunta red de sobornos millonarios
De acuerdo con la tesis de la Fiscalía General del Estado, entre 2009 y 2018 se habría estructurado una red de pagos ilícitos que habría movido aproximadamente USD 76 millones, equivalentes al 4% del valor total contratado de la obra.
Según las investigaciones, el dinero habría sido entregado a través de terceros mediante supuestos servicios de consultoría y representación, utilizando transferencias bancarias, cheques y otros mecanismos para ocultar el origen de los recursos.
Dentro del proceso también son investigados Irina Moreno, familiares cercanos y varios exfuncionarios y empresarios vinculados al caso. En total, alrededor de 40 personas enfrentan cargos como presuntos autores directos y cómplices de cohecho.
Un caso que persigue a Moreno desde 2019
La investigación nació oficialmente el 28 de marzo de 2019, cuando la Fiscalía abrió una indagación previa relacionada con la empresa Ina Investment Corp., señalada por supuestamente haber recibido beneficios económicos ligados al entorno familiar del expresidente.
Posteriormente, en marzo de 2023, la entonces fiscal general, Diana Salazar, formuló cargos contra Moreno y decenas de implicados, asegurando que alrededor del proyecto Coca-Codo Sinclair existieron presuntos actos ilícitos desde el proceso de licitación.
Aunque inicialmente la justicia dictó medidas alternativas a la prisión preventiva, Moreno debía presentarse periódicamente ante la Corte Nacional. Más adelante, la disposición fue modificada para que pudiera cumplir esa obligación en la sede diplomática ecuatoriana en Asunción, Paraguay.
La audiencia de juicio prevista para abril pasado fue diferida tras pedidos de varias defensas. Ahora, el proceso judicial se retomará el próximo lunes, en un escenario político y mediático que vuelve a poner el foco sobre uno de los casos más polémicos de los últimos años en Ecuador.
Mientras tanto, el retorno de Moreno no ha pasado desapercibido en redes sociales ni en el debate político nacional. Para algunos representa un gesto de comparecencia ante la justicia; para otros, la imagen de un exmandatario que vuelve al país en medio de uno de los expedientes más incómodos de la última década política ecuatoriana.






