
En una reunión cerrada con un gremio empresarial en Quito, la candidata de la Revolución Ciudadana, Luisa González, abordó temas clave como su relación con Estados Unidos, políticas tributarias y el uso de las reservas monetarias internacionales. Pese a la discreción del encuentro, su equipo de campaña difundió detalles del mismo, generando preocupación en el sector productivo.
El miércoles 25 de marzo, el equipo de comunicación de González distribuyó un comunicado junto con fotografías del evento, destacando la participación de la candidata con la Cámara de Comercio de Quito (CCQ) y empresarios del país.
Según el mensaje oficial, el conversatorio sirvió para que González escuchara las preocupaciones del sector empresarial y presentara su plan de gobierno en torno a desarrollo económico, seguridad y empleo. Sin embargo, no se divulgaron detalles específicos de los acuerdos alcanzados.
Mónica Heller, presidenta de la CCQ, confirmó en su cuenta de X que tanto Luisa González como Daniel Noboa fueron invitados a compartir sus visiones con el gremio, aunque Noboa aún no ha aceptado la invitación. Heller enfatizó que la reunión fue un ejercicio de diálogo democrático sin agendas ocultas.
Declaraciones que sorprendieron al sector empresarial
Tres asistentes a la reunión, consultados por el Diario LA HORA, revelaron aspectos críticos de la conversación con la candidata correísta. González aseguró que su gobierno no buscará conflictos con Estados Unidos y que garantizará mayor seguridad jurídica para las inversiones. Sin embargo, reiteró su oposición a la privatización de sectores estratégicos.
La afirmación que generó mayor reacción en los empresarios fue su postura sobre el uso de las reservas internacionales del Banco Central. «Sí, es verdad, eso dijo. Aseguró que tomar las reservas no afectaba en nada y que ayudaría a rehabilitar el sector productivo y el empleo. Todos nos quedamos boquiabiertos, porque ella no entiende las consecuencias», declaró una fuente presente en el encuentro.
Asimismo, algunos asistentes mostraron inquietud sobre la coherencia de su discurso, pues en la reunión habló de fomentar alianzas público-privadas en diversos sectores, pero ante grupos de izquierda ha expresado posiciones opuestas.
Los riesgos económicos del uso de las reservas
Expertos advierten sobre las implicaciones de esta propuesta. Según el exministro de Economía Pablo Arosemena, durante el gobierno de Rafael Correa se utilizaron recursos del Banco Central, generando un déficit de más de $7.000 millones que el país no pudo recuperar.
Actualmente, el 93% de la reserva monetaria de Ecuador pertenece a entidades públicas y privadas, como el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) y gobiernos locales. Además, incluye fondos de los depositantes del sistema financiero privado.
El caso de Bolivia es un ejemplo reciente de los peligros del mal uso de las reservas internacionales para financiar gasto público sin estrategias de reposición. Esto debilitó la moneda e incentivó un mercado negro cambiario.
La postura de González respecto a las reservas genera incertidumbre en el sector productivo, que teme posibles impactos negativos en la economía del país.