
El presidente y candidato Daniel Noboa decidió no solicitar licencia para realizar campaña en la segunda vuelta electoral del próximo 13 de abril. En un oficio dirigido al Consejo Nacional Electoral (CNE), argumentó que la normativa actual lo deja en una situación de incertidumbre legal y política, impidiéndole acogerse a esta figura por “no idónea para ejercer actividades de campaña electoral”.
Según explicó en su misiva, la legislación establece que un presidente debe obtener la aprobación del Legislativo para ausentarse por un periodo máximo de un mes. Sin embargo, menciona que esta decisión quedaría a merced de la voluntad política de la Asamblea encabezada por Viviana Veloz de la Revolución Ciudadano, lo que, a su criterio, representa un “riesgo” que podría afectar su participación en la contienda electoral.
Noboa también señaló que la obligación de pedir licencia sin remuneración para los funcionarios que buscan la reelección no es aplicable en su caso, ya que no fue electo en un proceso regular de cuatro años, sino en elecciones extraordinarias en 2023, tras la disolución del Parlamento por parte del expresidente Guillermo Lasso.
Además, el mandatario se refirió a la falta de un pronunciamiento oficial por parte de las instituciones encargadas de regular el proceso electoral, como la Procuraduría, la Corte Constitucional y el propio CNE, lo que asegura, ha generado un vacío legal sobre su situación.
Con el fin de evitar posibles sanciones por el uso indebido de recursos públicos o la inducción al voto mientras ejerce sus funciones, Noboa optó por informar formalmente al CNE que el miércoles 26 de marzo realizaría actividades proselitistas en un horario específico, de 08:00 a 20:00, asegurando que no emplearía fondos estatales para ello. El documento fue entregado el mismo día a las 07:47.



Con esta decisión, el presidente mantiene el control total del Ejecutivo durante la campaña, evitando así delegar el cargo a la vicepresidenta Verónica Abad, con quien sostiene un conflicto político y que actualmente se encuentra suspendida por una resolución del Tribunal Contencioso Electoral.
Durante la primera vuelta electoral, Noboa tampoco solicitó licencia y delegó sus funciones por unos días a Cyntia Gellibert, a quien él mismo nombró como vicepresidenta encargada a través de un decreto, lo cual fue calificado como inconstitucional.