
Hasta las 07:00 de este 10 de febrero, el escrutinio de asambleístas nacionales y provinciales ha avanzado con más del 70% de actas válidas contabilizadas. Sin embargo, en el exterior aún hay retrasos, especialmente en las circunscripciones de EE.UU. y Canadá, Latinoamérica, El Caribe y África.
Los resultados preliminares muestran un escenario de equilibrio de fuerzas:
- ADN (Daniel Noboa): 66 curules
- Revolución Ciudadana (Luisa González): 64 curules
- Pachakutik: 8 curules
- Partido Social Cristiano (PSC): 4 curules
- Construye: 1 curul
- Movimientos locales y alianzas minoritarias: 4 curules
Dado que ni ADN ni RC alcanzaron la mayoría, la influencia de Pachakutik se vuelve determinante. Con ocho legisladores, el movimiento indígena podría inclinar la balanza en temas clave, convirtiéndose en un mediador entre los dos bloques mayoritarios.
Pachakutik: ¿aliado o bloque independiente?
El rol de Pachakutik será fundamental en las decisiones legislativas, especialmente en temas de reforma económica, derechos indígenas y políticas ambientales. Su histórica postura de independencia lo coloca en una posición estratégica para negociar apoyos, ya sea mediante acuerdos legislativos puntuales o condicionando su respaldo a compromisos específicos con sus bases.
El movimiento indígena ya ha demostrado su capacidad para incidir en la agenda nacional, como ocurrió en el paro de 2022 y en las negociaciones con el gobierno de Guillermo Lasso. Ahora, su influencia en la Asamblea dependerá de cómo maneje su relación con ADN y RC.
Escenarios posibles para la gobernabilidad
- Alianza con ADN: Si Pachakutik decide apoyar a Daniel Noboa, podría garantizarle estabilidad en la Asamblea a cambio de concesiones en temas de tierras, derechos indígenas y protección ambiental.
- Acercamiento con Revolución Ciudadana: RC podría buscar el respaldo de Pachakutik para frenar ciertas políticas de Noboa y avanzar en una agenda más alineada con el progresismo.
- Papel de mediador: Si Pachakutik opta por no aliarse con ningún bloque, podría convertirse en un árbitro en las decisiones legislativas, definiendo mayorías caso por caso.
Una Asamblea más fragmentada y negociadora
A diferencia de 2023, donde ADN empezó con una bancada minoritaria que creció con el tiempo, en esta nueva Asamblea la falta de una mayoría absoluta obligará a pactos constantes. En este contexto, Pachakutik se posiciona como un actor clave, con la posibilidad de inclinar la balanza en los temas más importantes del país.
Con este panorama, Ecuador no solo se encamina a una segunda vuelta presidencial entre Noboa y González, sino también a una Asamblea donde el diálogo y la negociación serán esenciales para la gobernabilidad.