
En un giro inesperado que ha sorprendido al sector empresarial y a los expertos en comercio exterior, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció este 3 de febrero de 2025 la imposición de aranceles del 27% a las importaciones provenientes de México. La medida, anunciada a través de la red social X, llega en un momento en que Estados Unidos y México han decidido poner fin a sus disputas arancelarias.
Noboa justificó la decisión argumentando la necesidad de proteger la industria nacional y asegurar un trato justo para los productores ecuatorianos. «Ratificamos nuestra postura de firmar un Tratado de Libre Comercio con México. Pero hasta que eso suceda y sea una realidad, vamos a aplicar un arancel del 27% a los productos que importamos», declaró el mandatario.
Sin embargo, la medida ha sido recibida con escepticismo y preocupación por parte de la comunidad empresarial. Alexandra Mosquera, directora ejecutiva de la Cámara Binacional de Comercio Ecuador-México (Comecuamex), calificó la decisión como «incomprensible», especialmente considerando que las negociaciones para un acuerdo comercial entre ambos países se encuentran estancadas.
Expertos consultados por EXPRESO coinciden en que la medida carece de fundamento técnico y advierten sobre posibles represalias por parte de México. Julio José Prado, exministro de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, prevé que México responda con medidas similares, afectando las exportaciones ecuatorianas, que actualmente experimentan un crecimiento significativo en el mercado mexicano.
La balanza comercial favorable a México, con un superávit de 215 millones de dólares en 2024, también fue citada por Noboa como argumento para la imposición de aranceles. Entre los productos mexicanos que más se importan a Ecuador se encuentran medicamentos, automóviles, productos capilares, máquinas de datos y alimentos.
Esta decisión pone en duda el futuro del Tratado de Libre Comercio entre Ecuador y México, y genera incertidumbre sobre las relaciones comerciales entre ambos países. Mientras tanto, sectores como el cacaotero, principal producto de exportación a México, confían en su capacidad para diversificar mercados ante la nueva coyuntura.
La imposición de estos aranceles abre un nuevo capítulo en las tensiones comerciales entre Ecuador y México, y plantea interrogantes sobre el impacto que tendrá en la economía ecuatoriana y en las relaciones bilaterales.