El Gobierno ajustó los montos del plan de chatarrización vehicular en Ecuador, pero el cambio no llegó para todos. De hecho, hay un sector que quedó completamente fuera: los taxis.
De acuerdo con el Registro Oficial del 25 de marzo de 2026 , se actualizó la tabla de incentivos económicos para la renovación del parque automotor, con montos que varían según el tipo de vehículo y su antigüedad.
Los nuevos valores establecen, por ejemplo:
- Hasta $23.000 para buses
- Más de $20.000 para transporte pesado
- Entre $5.000 y $6.000 para camionetas y furgonetas
Pero en el caso de los taxis, la cifra es contundente: cero dólares.
El propio documento justifica esta decisión señalando que actualmente no existe demanda elegible en ese segmento, ya que muchos vehículos aún no cumplen su vida útil. Sin embargo, el mensaje para el sector es claro: por ahora, no hay apoyo estatal.
El plan forma parte de la estrategia de transición hacia un transporte más eficiente y menos contaminante, con miras a que, desde 2030, todos los vehículos de transporte público sean eléctricos o de cero emisiones.
No obstante, el ajuste también evidencia un problema de fondo: los incentivos no están alineados con la realidad económica de todos los transportistas. De hecho, el mismo informe reconoce que en algunos segmentos los montos son insuficientes frente al costo real de renovación.
En otras palabras, el Estado quiere que cambien los vehículos… pero no necesariamente está dispuesto a cubrir la brecha completa.
El resultado es una política que avanza, pero con desigualdades claras entre sectores.
Y en medio de subsidios eliminados, costos al alza y presión económica, la gran pregunta sigue siendo la misma: ¿quién puede realmente darse el lujo de renovar su vehículo en Ecuador hoy?







