Un reportaje publicado por el medio peruano OjoPúblico, en alianza con el portal ecuatoriano Código Vidrio, reveló imágenes de un operativo en la frontera amazónica entre Ecuador y Perú donde se observa a militares ecuatorianos dialogando con hombres armados que aseguran brindar seguridad a organizaciones criminales vinculadas a la minería ilegal.
El material audiovisual forma parte de una investigación sobre la expansión de la extracción ilegal de oro en la Cordillera del Cóndor, una zona fronteriza que en los últimos años se ha convertido en un punto estratégico para redes de minería ilegal, tráfico de insumos y presencia de grupos armados.
Hombres armados dicen ser exmilitares
En el video, al que tuvo acceso el medio peruano, se observa a una patrulla militar ecuatoriana realizando un reconocimiento en una vía ilegal conocida como “Paso Tres”, una trocha clandestina que conecta zonas mineras entre Perú y Ecuador.
Durante el diálogo, uno de los hombres armados explica que él y sus compañeros son militares y policías en retiro que trabajan como personal de seguridad contratado por organizaciones criminales.
“Nosotros todos somos acá retirados. Marina, policía. Venimos acá a brindar servicio de seguridad. A nosotros nos contratan para dar seguridad… por los Choneros, por los Lobos, etcétera. Yo vengo aquí a brindar seguridad, lo demás no me importa mientras me estén pagando”, afirma uno de los sujetos, quien se identifica como infante de Marina en retiro de la Marina de Guerra del Perú.
En la grabación también asegura que la mayoría de los hombres presentes son exmiembros de fuerzas armadas o policiales que ahora trabajan como seguridad privada en la zona minera.
“Todos somos acá de las Fuerzas Armadas. En mi caso fui capitán de retiro de la Marina de Guerra del Perú. Nos dieron la oportunidad y estamos acá”, señala.
Disputa criminal por el control del oro
La investigación indica que el área fronteriza es escenario de disputas entre varias organizaciones criminales que buscan controlar la minería ilegal y las rutas utilizadas para transportar mineral, combustible, mercurio, explosivos e incluso drogas.
Entre las estructuras mencionadas se encuentran Los Choneros y Los Lobos, de Ecuador, así como Los Trujillanos, facciones de Los Pulpos y disidencias de las FARC vinculadas a los llamados Comandos de Frontera.
Estas organizaciones no solo controlan campamentos mineros, sino también los corredores clandestinos utilizados para movilizar maquinaria pesada y cargamentos de material aurífero hacia plantas de procesamiento en territorio ecuatoriano.
Frontera bajo presión del crimen organizado
El reportaje advierte que la fiebre del oro en la zona ha impulsado la construcción de carreteras ilegales y ha generado un aumento de la violencia en la frontera amazónica.
Las autoridades ecuatorianas han identificado varios puntos críticos de minería ilegal en provincias como Zamora Chinchipe y Morona Santiago, donde la presencia de grupos armados y la limitada capacidad de control estatal han facilitado la expansión de economías criminales vinculadas al oro.
La investigación también alerta que estas redes ilegales no solo financian la minería clandestina, sino que se han convertido en un nuevo eje de financiamiento para el crimen organizado que opera en la región andino-amazónica.






