El Gobierno ecuatoriano oficializó una nueva medida que impacta directamente a la actividad pesquera: la prohibición temporal de captura del camarón pomada en todo el país.
Según el Acuerdo Ministerial publicado en el Registro Oficial, se establece una veda biológica obligatoria desde el 15 de marzo hasta el 15 de mayo de 2026, tanto para la pesca industrial como artesanal.
¿Por qué se toma esta decisión?
La medida responde a criterios técnicos del Instituto Público de Investigación de Acuicultura y Pesca (IPIAP), que identificó la necesidad de proteger el ciclo reproductivo de la especie.
El objetivo es claro: permitir que el camarón alcance su madurez y garantice su reproducción, evitando una sobreexplotación que podría afectar la disponibilidad futura del recurso.
Aplica para todos: industria y pesca artesanal
El acuerdo no deja espacios grises. La veda se aplica de forma general:
- Flota industrial
- Pescadores artesanales
Es decir, durante estos dos meses no se puede capturar camarón pomada bajo ninguna modalidad.
¿Se puede vender camarón durante la veda?
Sí, pero con condiciones.
El documento establece que se podrá continuar con:
- Procesamiento
- Transporte
- Comercialización
Siempre y cuando el producto haya sido capturado antes del inicio de la veda y exista verificación oficial de stock.
Advertencia: podrían venir restricciones más duras
El acuerdo deja abierta la puerta a medidas adicionales. Si después de la veda se detecta baja población o poca disponibilidad del recurso, se podrían aplicar nuevas restricciones, incluso otra veda.
Sanciones para quienes incumplan
El mensaje es directo: quien no respete la veda será sancionado conforme a la Ley de Acuicultura y Pesca.
Además, el control estará a cargo de varias entidades, incluyendo la Subsecretaría de Recursos Pesqueros y organismos de control marítimo.
Lo que está detrás de la decisión
Más allá de la medida puntual, esto refleja algo más grande: el Estado está endureciendo el control sobre los recursos marinos.
Y tiene lógica. El camarón —en todas sus especies— es clave para la economía ecuatoriana. Si no se regula bien, el riesgo no es solo ambiental… también es económico.
En pocas palabras: parar ahora para no quedarse sin nada después.





