Marzo no solo marca el cierre del primer trimestre del año, también activa una de las obligaciones más importantes para personas y empresas en Ecuador: la declaración de impuestos ante el Servicio de Rentas Internas (SRI). Si no tienes claro qué debes declarar, este es el momento de poner orden porque las fechas corren y las multas no perdonan.
¿Qué impuestos se deben declarar en marzo?
Durante este mes, los contribuyentes deben cumplir principalmente con:
- Impuesto a la Renta (IR)
Es la declaración más importante del año. Aplica para personas naturales y sociedades sobre los ingresos obtenidos en 2025. - IVA (Impuesto al Valor Agregado)
Dependiendo del tipo de contribuyente, puede declararse de forma mensual o semestral. - Retenciones en la fuente
Empresas y agentes de retención deben reportar los valores retenidos a terceros. - Anexos y reportes adicionales
Como el Anexo de Gastos Personales o el ATS (Anexo Transaccional Simplificado).
¿Quiénes deben declarar?
No todos los ecuatorianos están obligados, pero sí un grupo amplio:
- Personas naturales con ingresos superiores a la fracción básica (más de $11.902 anuales aprox.)
- Profesionales independientes
- Personas con más de una fuente de ingreso
- Empresas y sociedades (obligatorio siempre)
- Emprendedores con RUC activo, incluso si no tuvieron actividad
Ojo con esto: incluso si no generaste ingresos, en muchos casos igual debes declarar en cero.
¿Cuándo se debe declarar?
El calendario depende del noveno dígito de la cédula o RUC. Las fechas van, generalmente, desde el 10 hasta el 28 de marzo.
Ejemplo práctico:
| Noveno dígito | Fecha máxima |
|---|---|
| 1 | 10 de marzo |
| 5 | 20 de marzo |
| 9 | 28 de marzo |
Si dejas pasar tu fecha, prepárate para recargos, intereses y posibles sanciones.
¿Cómo hacer la declaración?
El proceso es 100% digital:
- Ingresas al portal del SRI
- Accedes con tu usuario y clave
- Llenas el formulario correspondiente
- Envías la declaración
- Pagas en línea o generas orden de pago
Hoy el sistema incluso precarga parte de la información, pero eso no significa que esté perfecto. Revisar bien sigue siendo tu responsabilidad.
Errores comunes (y caros)
- Declarar fuera de plazo
- No incluir todos los ingresos
- Olvidar gastos deducibles
- No presentar anexos obligatorios
- Pensar que “si no facturé, no declaro”
El dato clave
El SRI está cada vez más cruzando información: bancos, facturación electrónica, consumos… todo deja rastro. Declarar mal ya no es una opción “invisible”.







