Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial para Periodismo Ecuador.
Reducir las duchas y abandonar el desodorante para resultar más atractivo. Esa es la promesa del pheromone maxxing, una corriente que circula en TikTok y ha llamado la atención de medios estadounidenses. Sus seguidores buscan potenciar un supuesto efecto seductor del olor corporal, pero la evidencia científica no respalda que descuidar la higiene permita atraer pareja.
Una publicación de USA TODAY Network, difundida el 2 de septiembre de 2026, describe videos de algunos hombres jóvenes que afirman haber recibido más atención tras cambiar sus hábitos de aseo. El fenómeno tiene presencia en redes, aunque no existen datos que permitan establecer cuántas personas lo practican. Su exposición digital no demuestra una adopción masiva en Estados Unidos.
¿Qué significa pheromone maxxing?
El nombre combina la palabra inglesa para feromona con maxxing, una expresión utilizada en internet para describir intentos de llevar alguna característica personal al máximo. En este caso, la propuesta consiste en reducir productos o rutinas que controlan el olor natural, bajo la creencia de que así se intensifica la atracción.
La corriente se vincula con el looksmaxxing, el conjunto de consejos y prácticas digitales orientados a mejorar la apariencia. El salto problemático aparece cuando una experiencia personal —como recibir un cumplido— se presenta como prueba de un mecanismo biológico.
El olor corporal no prueba la existencia de una feromona sexual
Las feromonas son señales químicas que provocan respuestas en otros individuos de la misma especie. Su función está documentada en distintos animales; trasladar esa explicación directamente a las relaciones humanas requiere pruebas que todavía faltan.
En una revisión publicada en Proceedings of the Royal Society B, el investigador Tristram Wyatt señaló que no existe evidencia robusta para identificar como feromonas humanas a cuatro sustancias frecuentemente presentadas de esa manera. El trabajo reclama experimentos reproducibles y pruebas con concentraciones naturales antes de atribuirles esa función.
Que un aroma resulte agradable o evoque a una persona no demuestra una respuesta sexual automática. La investigación sobre comunicación química humana continúa abierta, pero esa incertidumbre tampoco valida las promesas que circulan en TikTok.
¿Qué encontraron los experimentos?
Un estudio de 2017 publicado en Royal Society Open Science evaluó dos sustancias propuestas como feromonas: androstadienona y estratetraenol. En una de las pruebas, 94 participantes calificaron fotografías de rostros del sexo opuesto. La exposición a las sustancias no modificó las valoraciones de atractivo ni las de posible infidelidad.
El resultado se refiere a esas moléculas y a las condiciones del experimento; no resuelve todas las preguntas sobre olfato y vínculos humanos. Sí cuestiona que esos compuestos puedan presentarse como una fórmula comprobada para resultar más deseable.
Una promesa de redes que conviene mirar con distancia
En un análisis publicado por la Universidad de Nueva Gales del Sur el 15 de septiembre de 2026, Samuel Cornell y Rob Brooks explican que la interacción del sudor con las bacterias contribuye al olor corporal. Acumularlo al evitar el aseo no demuestra que se esté produciendo una señal de atracción.
Para los lectores en Ecuador, la distinción es clave: una tendencia puede cruzar fronteras en la pantalla mucho antes de contar con pruebas. Por ahora, el pheromone maxxing ofrece testimonios y una promesa llamativa; no una estrategia de seducción científicamente demostrada.
Fuentes: USA TODAY Network, vía AOL; revisión de Tristram Wyatt (2015); Hare y colaboradores (2017); análisis de UNSW (2026).