China advierte represalias tras aumento de aranceles de México, en medio de tensiones comerciales por nuevas tarifas que afectan miles de millones en exportaciones y podrían escalar el conflicto económico entre ambos países.
El gobierno de China advirtió que tomará medidas de represalia tras el aumento de aranceles impuesto por México a productos provenientes de países sin tratado de libre comercio, en una decisión que ha elevado la tensión comercial entre ambas naciones.
Según reportes de CNN en Español y la agencia Reuters, el Ministerio de Comercio chino calificó estas medidas como barreras al comercio, la inversión, y aseguró que tiene derecho a responder para proteger sus intereses económicos.
Los nuevos aranceles mexicanos, que alcanzan hasta el 35% en diversos productos impactan exportaciones chinas valoradas en más de 30.000 millones de dólares especialmente en sectores como el mecánico, eléctrico y automotriz.
De acuerdo con estimaciones oficiales, las pérdidas podrían ascender a unos 9.400 millones de dólares con cerca de 9.000 millones concentrados en la industria automotriz y de autopartes, uno de los principales rubros de exportación de China hacia México.
Desde Pekín, el Ministerio de Comercio ha señalado que estas medidas afectan gravemente el entorno empresarial y advirtió que, aunque aún no se han anunciado contramedidas específicas, el país está preparado para responder.
Por su parte, el gobierno mexicano ha defendido la decisión argumentando que los aranceles buscan proteger la industria nacional frente a prácticas como el “dumping” y reducir la dependencia de importaciones, en un contexto de ajustes en su política comercial.
Analistas señalan que esta tensión también está influenciada por la relación de México con Estados Unidos, que ha presionado para limitar la entrada de productos chinos al mercado norteamericano en el marco del tratado comercial T-MEC.
Este escenario se suma a un contexto global de crecientes disputas comerciales donde los aranceles se han convertido en una herramienta clave de política económica con riesgos de afectar las cadenas de suministro, los precios y el crecimiento económico.
Si se concretan represalias por parte de China, el conflicto podría escalar y tener efectos no solo en ambos países, sino también en el comercio internacional.






